domingo, noviembre 02, 2008

Divergencia y desviación en Erving Goffman

El presente artículo pretende resumir y comentar el capítulo cinco titulado “Las divergencias y la desviación” del libro “Estigma” del sociólogo Erving Goffman , autor del que ya hemos tratado en este blog en artículo dedicado ha reseñar su libro "Internados" y el que analicé el proceso de construcción social del yo según el citado autor.

El divergente surge en el mismo momento en el que surge el grupo social; todo grupo social administra una serie de roles a los individuos que forman parte del cuerpo social y cuando alguien no entra en este reparto o no asume su rol con la perfección debida se le considera un divergente. Algo que no analiza Goffman en este capítulo pero que es de fácil deducción al leer la obra del sociólogo canadiense es hasta que punto el divergente y el grupo social no sólo establecen relaciones de oposición sino de mutua interdefinición; el grupo queda cohesionado frente a lo otro y el otro adquiere identidad negativa al desidentificarse del grupo. La historia de la divergencia es la historia del grupo social; pero mientras que en el término divergente no está implícito aún ningún matiz peyorativo en el concepto de desviado entiende Goffman que sí: el desviado sería el divergente que es rechazado por el grupo.
En grupos sociales aislados o pequeños el divergente puede tener un status social alto por el mero hecho de ser divergente ya que su diferencia no tiene porque implicar una reestructuración de roles dentro del complejo social. Por ejemplo, la capacidad de escuchar voces extrañas de un chamán siberiano es un rasgo divergente frente a la vida cotidiana de la tribu; sin embargo, si este rasgo divergente se asocia a un status social diferenciado, a veces claramente “superior”, el resto del grupo social no se ve obligado a asumir como propia esa divergencia por lo que la convivencia social no sería entorpecida en absoluto.
El primer desviado que define Goffman es el “desviado endogrupal”que se desvía de un grupo un grupo social concreto no simplemente de sus normas en conjunto. El tonto del pueblo, el payaso del pelotón o el gracioso de la clase son desviados endogrupales que actúan, en muchas ocasiones como “mascotas” del grupo. A pesar de que recae cierto nivel de marginación sobre el desviado endogrupal también es cierto que si es atacado por miembros ajenos al mismo grupo puede acudir en su ayuda. El desviado endogrupal adquiere un rol especial en los límites del grupo mismo convirtiéndose en símbolo del grupo por su pintoresquismo y en actor de funciones bufonescas. No hay que confundir al desviado endogrupal con el aislado social que aunque interactúa con el grupo no forma parte de él y que en caso de ataque por parte de otros grupos deberá pelear solo.
Otro tipo de divergencia que estudia Goffman es aquella que es representada por individuos que rechazan manifiestamente el estatus social que se les supone y que actúan de forma rebelde ante las instituciones sociales admitidas como fundamentales: la familia, la escuela, los roles sexuales o raciales, el trabajo legítimo full-time, etc. Si el individuo adopta esta posición de rebeldía al orden de los roles sociales de un modo individual recibe el nombre de “excéntrico” o “raro” Si la actividad de rebeldía es colectiva y se centra en ciertos lugares se le denomina “cultista”. De estos divergentes son los que se reúnen en subcomunidades los que denomina Goffman “desviados sociales” que viven una vida colectiva, a los ojos de la sociedad, desviada. Ejemplos de estos desviados sociales pueden ser las prostitutas, delincuentes, miembros de sectas foráneas, homosexuales, etc. En ocasiones los desviados sociales rechazan su lugar ordinario en la sociedad con ostentación; es frecuente que los desviados sociales se sientan orgullosos de su posición marginal y que consideren que su vida sería menos plena si no vivieran dentro de la comunidad desviada. Este orgullo y ostentación de su rol hace que muchos normales rebeldes se adhieran al grupo desviado.
Diferentes a los desviados endogrupales y sociales existen otras dos clases de divergentes que pueden ser, no obstante, conexas a ellos. En primer lugar, están los miembros de la minorías étnicas o raciales con posiciones sociales desventajosas que trasmiten sus tradiciones hereditariamente y que por lo tanto portan algún rasgo distintivo frente al grueso de la sociedad normal; estos grupos minoritarios exigen muestra de lealtad explícita entre ellos. Un ejemplo de estas minorías en España pueden ser los gitanos.
En segundo lugar, están aquellos miembros de las clases bajas que de forma bastante evidente llevan marcas de su estatus. No hay que pensar que hablamos de clases delincuenciales sino clases trabajadoras económicamente débiles. Las marcas de estatus pueden ser el lenguaje, la forma de vestir, la apariencia, etc. Existen multitud de ejemplo de esta clase divergente en el humor basado en estereotipos. El estereotipo del “gañan” o del “cateto” cae dentro de esta divergencia; la pronunciación errónea de ciertas palabras, v. gr. “asandía”, “cocreta”, “ambondiga”, “amoto”,etc., también son signos distintivos en ciertas partes de España de un nivel socio cultural bajo.
Desgraciadamente estas cuatro clases, desviados endogrupales y sociales, minorías etno-raciales y miembros desfavorecidos con marcas distintivas de estatus, pueden sufrir, según Goffman, estigmatización por parte de la sociedad sin ser, sensu estricto, estigmatizados. En la sociedad moderna al ser obligada la interacción pública con elementos muy dispares del cuerpo social se producen fricciones con estos grupos que antes eran evitables y menos evidentes. Muchos de los miembros de los grupos etno-raciales minoritarios o con marcas de estatus económico bajo para evitar la estigmatización prefieren agruparse y vivir en comunidades más o menos cerrada; produciéndose así la guetificación y el reforzamiento de los rasgos distintivos. Si esto es algo positivo que permite que nuestra sociedad tan uniformada se heretogeinice o algo negativo que refuerza el aislamiento social de las minorías es algo difícil de determinar.

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